Calles donde la basura abunda por los rincones, cañadas desbordadas advirtiendo a los vecinos el pronto derrumbe de sus casas arrastradas por el agua de la lluvia, cloacas tapadas, contaminación y enfermedades que persiguen a adultos y niños que residen en los olvidados alrededores de la primera urbanización marabina y principal avenida emblemática de Maracaibo, Los Haticos.
Vecinos de la entidad denunciaron al equipo de NV1, como los camiones del aseo urbano se han vuelto fantasmas de la zona, sus reflejos se ven de vez en cuando y de mes a mes. El principal temor de los habitantes del sector 23 de Enero, Haticos por abajo, es el saldo que pueden pagar las familias que viven a las orillas de la cañada que no ha sido embaulada desde hace más de cuatros años, periodo en el que políticos buscaron sus votos a cambio de una breve limpieza.

La cañada que comienza desde el barrio Corito II, recorriendo aproximadamente otros 18 barrios hasta llegar a la comunidad 23 de enero, se ve cada día más afectada por el olvido, donde el tránsito por la avenida principal en carro o a caminata, sigue siendo el humo que nubla el miedo de los vecinos.
Los carros sufren graves daños por el deterioro de las carreteras rotas con grandes huecos que cobran vidas, mientras que las personas corren el riesgo mojando sus pies de agua contaminada directamente de las cloacas que piden tres dedos como cobro por pasar en caminata.
“La Leona” María Romelia Espinosa, popularmente conocida en la parroquia tras liderar el Consejo Comunal “Batalla Naval del lago”, sigue a la espera desde hace nueve meses que envió una carta al Gobernador del estado Zulia, Francisco Arias Cárdenas, quien para ella, hizo de su misiva un barco o avión de papel.

Familias y niños sufren las consecuencias de vivir sin recursos, viéndose en la necesidad de tirar basura a la cañada, causando el colapso del paso de las cloacas con suciedad.
El clamoroso llamado de ayuda de la comunidad, va directo al Gobernador Arias Cárdenas y la Alcaldesa Eveling de Rosales, en el que independientemente de las posiciones políticas, deberían dar respuesta a las familias que peligran en medio de la cañada.

Los tristes comentarios que más se escuchan en la parroquia Cristo de Aranza, son de olvido, en el que La Leona fuertemente ruge y expresa que “estamos olvidados por el Gobernador y la Alcaldesa como un cero a la izquierda. Haticos como siempre está en el olvido. Sólo se acuerdan del pobre cuando vienen elecciones y necesitan votos, de resto no se acuerdan de nadie”.
El cansancio es lo que queda, producto de tantas cartas enviadas a las entidades principales del Estado; y lo que fue de la emblemática avenida de los Haticos, quedó en el mejor de los recuerdos de Maracaibo. Sólo el corredor vial Monseñor Roberto Luckert León puede clamar mejora para los días por venir.
NV1
