La extensión del acuerdo de recorte de cuotas de producción de petróleo más allá de marzo y hasta diciembre de 2018, parece ser más que un escenario posible, una realidad que debe oficializarse el 30 de este mes en Viena, ratifican especialistas del área energética.
Tal afirmación se desprende de la ratificación pública de los representantes de Arabia Saudí y Rusia, quienes motorizaron el fin de semana encuentros con sus homólogos de Uzbekistán y Kazajistán.
Los dos mayores productores de crudo del mundo, OPEP y no OPEP, coinciden, por boca de sus ministros de Energía, Khalid al-Falih y Alexandr Nóvak, respectivamente, en que el pacto suscrito en diciembre 2016 es una iniciativa exitosa que debe ser reforzada para que perduren sus efectos en el tiempo, lo que garantizaría precios al alza con inventarios manejables que no saturen el mercado y depriman el avance alcanzado.
En torno a las reuniones sostenidas, el Ministerio de Energía ruso comunicó que “los Estados participantes expresaron su voluntad de reducir las existencias comerciales de crudo y manifestaron su disposición a hacer esfuerzos conjuntos para lograr ese objetivo”, determinan.
Rusia y Arabia Saudita, en esta nueva etapa, han abanderado la estrategia para impulsar una segunda prórroga del acuerdo que actualmente transita por su primer lapso de extensión de ocho meses, y cuya ampliación se suscribió en julio de este año, porque estiman que “el trabajo aún no ha terminado”.
A esta visión del asunto se suman el propio secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Mohammad Barkindo, y el ministro de Petróleo de Venezuela Eulogio Del Pino.
En torno a estas últimas reuniones, Barkindo consideró que el panorama del encuentro del próximo 30 de noviembre, en el que se pondrá sobre la mesa una nueva extensión del recorte, está mucho más claro, sostuvo ayer.
El acuerdo vigente contempla una reducción cercana a los 1,8 millones de barriles diarios, y hasta ahora ha apalancado una recuperación del precio de los principales indicadores que supera los $50 por barril, sin embargo hasta ahora se desconoce si junto a la extensión del recorte de producción, este se profundizaría.
NV1/EL Universal
