domingo 28 de junio de 2026

¡ENCUENTRO CON MÁS DE 170 CARDENALES! León XIV cerró el consistorio con un llamado a la paz y una oración especial por Venezuela

“Dios desea la paz para cada nación y cada pueblo. Por eso no debemos resignarnos a la violencia. La violencia no tendrá la última palabra. Dios sigue abriendo en la historia caminos de reconciliación y de paz. Tenemos la responsabilidad de recorrerlos con coraje y de ayudar al mundo a reconocerlos”.

León XIV cerró este sábado su segundo consistorio extraordinario de cardenales con un nuevo y fuerte llamado a la paz, y con una mención especial a Venezuela, golpeada en los últimos días por un devastador terremoto.

Después de dos días en que más de 170 cardenales de todo el mundo, divididos en grupos, reflexionaron sobre los desafíos de la Iglesia en un mundo marcado “por sufrimientos provocados por guerras, violencias, pobrezas y las tantas injusticias que marcan la vida de los pueblos”, el Papa también reivindicó el estilo de Iglesia sinodal impulsado por su predecesor, Francisco, más allá de que aún hay reservas entre los purpurados más conservadores. “Deseo confiarles, una vez más, el camino de la implementación del sínodo. La sinodalidad no es una serie de reuniones ni un método de trabajo. Es un estilo espiritual. Surge del encuentro, crece a través de la escucha y madura en el discernimiento”, recordó.

Confirmó, además, que quiere continuar con este tipo de reuniones de cardenales -la primera fue en enero pasado- para que sus máximos colaboradores lo ayuden a gobernar la Iglesia; dejó entender que tendrán lugar dos veces por año.

León XIV comenzó su discurso de cierre -que tuvo lugar en el Aula del Sínodo-, manifestando su cercanía y la de todo el colegio cardenalicio al pueblo de Venezuela, “gravemente afectado por el violento terremoto de los últimos días”. “Aseguramos nuestras oraciones por las víctimas, sus familias y todos aquellos que sufren las consecuencias de esta tragedia”, dijo, en italiano.

Encomendamos también al Señor a todos aquellos que participan en las labores de socorro, y pedimos que la solidaridad de la comunidad internacional con esa querida nación no decaiga”, añadió.

Al hacer un repaso de los temas tratados -que fueron desde los conflictos, su encíclica Magnífica Humanitas, a la implementación del sínodo-, el Papa destacó como muchos hablaron de la soledad, del drama del suicidio de los jóvenes y de la importancia de la familia en este contexto de desesperanza y búsqueda de sentido.

Subrayó, por otro lado, la necesidad una “profundización de la cuestión de la legítima defensa a la luz de las profundas transformaciones que han tenido lugar en la naturaleza de los conflictos contemporáneos”. El viernes, en su intervención sobre la cultura del poder, el cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, exhortó a ir más allá del concepto de guerra justa y cuestionó “la enorme desproporción de las intervenciones militares en Gaza y en el sur del Líbano”.

León XIV remarcó que muchos coincidieron en advertir que hoy en día hasta es difícil reconocer qué es el bien común. En este marco, aseguró que la Iglesia “está llamada a preservar espacios de encuentro, escucha y diálogo donde pueda madurar una cultura renovada del bien común”. “En este camino, los pobres no son meros destinatarios de nuestro cuidado, sino protagonistas de la esperanza que Dios sigue suscitando en la historia”, subrayó.

También habló de la importancia de una Iglesia próxima, que testimonie el Evangelio de Cristo. “La Iglesia está llamada a volverse cada vez más lo que proclama. Es sobre este fundamento que también las necesarias reformas de las estructuras, de las instituciones, de los procesos, pueden dar frutos”, planteó.

Antes de una cena con todos los cardenales, con quien concelebrará el lunes una misa solemne en la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, patronos de la Iglesia, el Papa finalmente tuvo palabras de agradecimiento por este nuevo modo de gobierno.

Estos días refuerzan mi esperanza. No solo por lo que hemos compartido, sino por la manera en que lo hemos hecho. En un tiempo marcado por la polarización, incluso la forma en que la Iglesia escucha y dialoga se convierte en parte de su anuncio. Si sabemos seguir buscando juntos la voluntad del Señor, dejándonos guiar por el Espíritu Santo, estoy seguro de que nuestra comunión será cada vez más fecunda para la misión de la Iglesia y para el servicio a toda la familia humana”, dijo.

Creo que, poco a poco, estamos redescubriendo el sentido más auténtico del consistorio: el encuentro del colegio cardenalicio en torno al Sucesor de Pedro para que, mediante la escucha mutua y el discernimiento compartido, el Espíritu Santo ayude al Papa a guiar a la Iglesia”, agregó.

No se trata de un parlamento ni de un congreso en el que prevalecen opiniones o intereses, sino de una experiencia de comunión al servicio de la misión”, explicó.

Lo que estamos aprendiendo a vivir en estos días no concierne únicamente al colegio cardenalicio; es un estilo que estamos llamados a promover en toda la Iglesia, para que cada bautizado —según su propia vocación y responsabilidad— pueda participar en la construcción de la civilización del amor y en el servicio al bien común”, precisó.

Finalmente, consideró este consistorio “un momento precioso” que no debe reducirse a una “cita aislada”, porque “en toda la Iglesia deseamos promover espacios en los que el pueblo de Dios pueda escucharse, rezar, discernir y caminar juntos: es esta el alma del camino de implementación del sínodo”.

NAM – La Nación


Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/

X:
https://noticiaalminuto.com/twitter

Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram

Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram

Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp