La Catrina se convirtió en el icono que identifica la celebración de Día de Muertos en México, gracias a la intervención del muralista Diego Rivera, quien la despojó de la crítica social que le dio origen y la dotó de la elegancia y figura con la que es conocida en todo el mundo.
La imagen surgió en 1912 de manos del grabador mexicano Juan José Posada para ilustrar unos versos en rima a propósito de Día de Muertos -conocidos como «calaveritas»- y mofarse de las clases sociales, explica a Efe Verónica Zacarías, profesora y guía del Museo José Guadalupe Posada en la ciudad de Aguascalientes.
NV1/EFE
