La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), una instancia dependiente del Departamento del Tesoro de EE.UU., retiró este miércoles a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, de la lista de Nacionales Especialmente Designados, uno de los mecanismos que tiene la Casa Blanca para imponer sanciones económicas a personas naturales o miembros particulares de un Gobierno.
La decisión se produce a menos de tres meses de los bombardeos estadounidenses sobre la Gran Caracas, que derivaron en la muerte de más de 100 personas, la destrucción de infraestructuras civiles y militares, y el secuestro del presidente, Nicolás Maduro.
De conformidad con las leyes locales, el Tribunal Supremo de Justicia habilitó a Rodríguez –quien al momento del rapto ejercía como vicepresidenta ejecutiva– como presidenta encargada.
Poco después, la dignataria anunció el inicio de una etapa de recomposición de las relaciones bilaterales con Washington, rotas desde 2019, cuando el presidente Donald Trump desconoció a las autoridades legítimas de Venezuela en favor de un pretendido Gobierno interino.
Desde entonces, la administración Trump ha emitido un conjunto de licencias que permiten la operación en Venezuela de compañías privadas, principalmente estadounidenses, en áreas estratégicas como petróleo, gas y minería, en sociedad con empresas públicas de la nación bolivariana como Petróleos de Venezuela o Minerven.
Entre otros asuntos, las licencias estipulan que los montos derivados de las transacciones serán depositados en un fondo administrado por el Tesoro estadounidense o en una cuenta que esa instancia determine.
NAM/RT
