Este sábado en medio de la solemnidad que significa para el zuliano la bajada de la Virgen de Chiquinquirá, una nota discordante, quizá por pocos percibida, dada la magnitud de la concurrencia, ocurrió durante la llegada de los principales dirigentes políticos en la entidad.
Comencemos por saber, que tradicionalmente las direcciones de protocolo de cada instancia, municipal y regional, preparan sus espacios para ubicar bien sea a la alcaldesa y su comitiva y al gobernadora (a) y su tren directivo.
Uno de los asistentes, contó a NV1 el episodio «cuando la alcaldesa Eveling de Rosales, como principal autoridad del municipio, se disponía a acomodarse en su silla, Guanipa se adelantó para tomar el mismo asiento porque él era el gobernador electo y debía presidir el bloque (…). La alcaldesa no se dejó y le dijo que su bloque era el de al lado; (es decir donde protocolo acomoda al gobierno regional) sin embargo, a él no le importó y se sentó en el puesto de la alcaldesa».
No todo quedó allí cita la fuente, «el mal rato también lo vivió la Señora Begoña de Guanipa, quien quedó rezagada por llegar media hora después de comenzar la misa, y ni a a las personas de su protocolo como gobernador electo, les importó dejarla en un área reservada para invitados especiales».
NV1
