jueves 4 de junio de 2026

#Opinión ¿Hacia dónde vamos? (Carlos Faria)

Hay mucha bruma en el ambiente político nacional. El debate de sentimientos expresados en ira, decepción, frustración y miedo son propios de coyunturas como la que estamos viviendo.

Como político reconozco que estamos frente a un escenario de frustración colectiva, que nos obliga a replantear las estrategias, revisar los errores, y decirle a nuestros ciudadanos la verdad, siempre la verdad.

Las cosas no han resultado como esperábamos, pero eso no significa que desistiremos en nuestra lucha. Descansaremos el día en el que Venezuela recupere su brillo, vuelva la tranquilidad a las calles, regresen los exiliados, no existan presos políticos, el trabajo honesto sea garantía de calidad de vida y abunden las medicinas y alimentos. Descansaremos el día en el que los servicios funcionen y avancemos por el camino de la prosperidad.

Hoy las diferencias naturales de quienes hacemos política en democracia causan estragos en las expectativas de quienes confían en los dirigentes políticos como guías del cambio que urge en el país.

Sobre ese particular, solo calificaré de «trascendental para la moral política de todos los venezolanos»  lo ocurrido ayer con los gobernadores que decidieron juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente y la decisión  de Juan Pablo Guanipa electo por el Zulia, de no presentarse ante un poder amañado que ha traído más angustia y desolación a los venezolanos.

No es justo para el país que nos detengamos en las pugnas, ni en el radicalismo, ni en el miedo; las críticas son necesarias y positivas cuando buscan soluciones y no culpables para lanzarlos al paredón.

Considero que lo más sano para todos es decidir hacia dónde vamos. Entre las  muchas opciones que cada ciudadano es libre de plantear, está la posibilidad de quedarnos inmóviles en la tristeza, la rabia y el conformismo de no lograr nada, o la opción de continuar de pie, siendo hombres y mujeres de convicción incorruptible, defendiendo con dignidad a Venezuela.

Yo elijo continuar de pie porque estoy convencido del lema de nuestra Universidad del Zulia:

«Post nubila, Phoebus». «Después de las nubes, el sol».

Carlos Faria

Abogado, concejal de Maracaibo

Instagram  @Carlosfariaf