El Olympiacos no aguantó lo que le tenía preparado Messi. Los griegos solo se conformaron en ser espectadores en otra tarde de genialidad del argentino para sellar una victoria sumamente cómoda por parte de los blaugranas. Una ganancia que pone al conjunto de Ernesto Valverde con un pie en los octavos de final.
Fue un partido sin complicaciones para los catalanes. Los griegos iniciaron el partido con el propósito de aguantar lo más posible un resultado que le permitiera sumar en el Camp Nou. La tarea solo duró 18 minutos cuando Nikolaou anotó en propia puerta, disipando alguna posibilidad de suma a domicilio.
El marcador en la primera parte no reflejó el dominio culé durante el partido. Fue un monólogo azulgrana que terminó con dos goles más y 10 disparos a puerta.
El Barça fue fiel a su estilo y se aseguró de tener la pelota. Con un 63 por ciento de posesión en el campo se hacía lo que Messi y compañía se le antojaba. No había para más. El Olympiacos solo una simple comparsa.
La segunda mitad llegó la recompensa, es decir los goles y la ampliación de un marcador que se quedó corto ante la exhibición ofensiva por parte de los catalanes. Al minuto 61 Messi pone el 2-1 con impresionante tiro libre que dejó sin posibilidades al cancerbero Silvio Pronto, quien se estiró solo para las fotos de portada.
El tercer tanto lo puso el galo Digne aprovechando un pase de la muerte de Messi y con la puerta desprotegida ponía la pelota en la red.
Lo que parecía una goleada rutinaria, terminó con un partido con pizarra maquillada, pues en las postrimerías, Nikolaou enmienda su error y de cabeza pone el de la honra para terminar el partido 3-1.
Manolo Portillo/NV1
