Un partido electrizante, un final de infarto. El invicto sigue en pie, ni el gol de Saúl Ñiguez fue suficiente para que el Barcelona perdiera su condición de imbatibilidad en el arranque de la Liga 2017-2018 y gracias a la sangre fría de Luis Suárez negoció un empate con sabor a victoria después de arrinconar a los colchoneros en los 20 minutos finales del partido.
El Atleti empezó como quería. Con ímpetu con ganas de dar el zarpazo en su nuevo coso y ser el primero que le enseñaba a Messi y compañía lo amargo de la derrota. A los 21 minutos llegó la recompensa con un golazo de Ñiguez fuera del área a pase de Carrasco. Empezaba la fiesta y en Cibeles se frotaban las manos.
Pero el Atlético estuvo hasta allí. El ímpetu por defenderle al Barcelona es complicado. Las piernas no aguantaron y el reloj fue el peor enemigo para los de Diego Simeone, que no contaron con el coraje de Luis Suárez para terminar de cuajar un resultado que le conviniera a Ernesto Valverde.
El aguante hizo mella a los 37 minutos del complemento. Las piernas y el cerebro no coordinaban dejando a Suárez con todo el espacio para rematar de cabeza un centro de Sergi Roberto que mandó a la red del arco defendido por Jan Oblak.
De allí en adelante fue un monólogo y el “Cholo” solo pedía la hora para que el partido acabara tablas y no perder tres puntos y salir por lo menos con un empate que maquillaba un partido en done la falta de oxígeno castigó a sus jugadores.
Las ganas de defender o la mezquindad a sentenciar el partido terminó pasando factura. Por ahora el Barcelona sigue líder con 22 puntos tras siete victorias y un armisticio en ocho jornada; el Madrid es su escudero con 17 unidades y el Atleti baja una plaza y se conforma con la tercera casilla.
Manolo Portillo/NV1
