A todos nos ha pasado: en medio de una discusión, la rabia nos empuja a decir cosas que suenan justas en el momento, pero que después nos dejan con un «¿Por qué carajos dije eso?». Y ahí estás, tratando de arreglar lo que se rompió con una disculpa que no siempre alcanza.
La rabia no es el problema. De hecho, es útil. Nos hace reaccionar y nos permite poner límites, reclamar justicia y actuar con firmeza cuando sea necesario . Pero hablar con rabia… uff, ese sí es un boleto directo a discusiones sin salida, relaciones fracturadas y mensajes que ojalá se pudieran «desenviar».
Si estás que explotas, haz esto antes de abrir la boca:
MUÉVETE ANTES DE HABLAR: No importa si es dar una vuelta a la manzana, lavar los platos o estrujar una toalla. Pero haz algo. Sacar la rabia del cuerpo primero ayuda a que las palabras salgan después sin dinamita.
ESCRÍBELO, PERO NO LO ENVÍES: Abre el chat, escribe todo lo que te arde decir, y déjalo ahí. Regresa unas horas después y revisa si realmente vale la pena soltarlo. El 90% de las veces, la respuesta es no.
DILE AL OTRO QUE NO ES EL MOMENTO: A veces, lo más inteligente es decir: «Mira, en este momento estoy enojado, hablemos después». No es evadir, es evitar que la rabia convierta una conversación en un incendio.
Porque sí, la rabia pasa. Pero las palabras quedan. Y recogerlas después no siempre es fácil.
Si la rabia hablara, ¿Qué consejo nos daría para manejarla adecuadamente?
NAM/Laura La Rosa Colmenarez
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp
