La actriz ha insistido en que no se retoquen las fotografías de su último reportaje sin ropa para reivindicar su derecho a tener defectos como el resto de seres humanos.
«En esta foto, pedí específicamente que no hicieran ningún retoque, y dejadme que os diga una cosa: yo también me siento insegura, acerca básicamente de todo. Pero eso es natural y humano. Puede que vosotros veáis esta imagen y solo penséis: ‘De qué hablas Bella’, pero deberíais saber que cuando alguien se mira en el espejo no ve lo mismo que los demás. Es normal sentirse inseguro y debemos aceptarlo», ha escrito la joven de 19 años en su cuenta de Instagram junto a la imagen de la portada, en la que aparece tumbada en un bañera y en la que se pueden apreciar algunas marcas en su rodilla y su pierna.
Si la protagonista de ‘Famous in Love’ ha decidido retratarse de esta manera es porque está cansada de que las expectativas de terceras personas acerca de su aspecto físico dictaminen la forma en que ella se presenta ante el mundo, y que no hace más que minar su propia seguridad en sí misma cuando siente que no cumple esos estándares.
El Espectador
