Se confirma el aumento de víctimas causado por la DANA, el temporal que azotó principalmente el este de España. El número de fallecidos asciende a 205, de los cuales 202 pertenecen a la provincia de Valencia. Otros dos fallecidos se registraron en Castilla-La Mancha y uno en Andalucía.
Se trata de una de las inundaciones más significativas del siglo, que ha provocado colapsos de infraestructuras y daños materiales incalculables. Las labores de búsqueda continúan intensificándose. Sin embargo, más allá de los bienes materiales, la población española llora a sus seres queridos fallecidos en esta catástrofe. Los tres días de luto, decretados por el Gobierno español desde el 31 de octubre, no devolverán a las víctimas.
Aunque el servicio eléctrico se ha ido restableciendo, aún quedan al menos 23,000 personas sin electricidad, según la compañía Iberdrola. Además, en localidades como Chiva, los suministros están llegando a las instalaciones municipales, aunque de forma racionada, con solo dos botellas de agua por vecino.
Precisamente, la alcaldesa de Chiva ha solicitado agua, comida, combustible y más servicios médicos, «incluido algún psicólogo», para atender a una población que ha perdido a siete vecinos y busca a un número no confirmado de desaparecidos.

Testimonios de sobrevivientes
Desde un albergue para damnificados, Alicia Verdú, de 72 años y vecina de Manises, relata: «Estaba acostada y mi vecina de al lado me dijo: ‘Alicia, sal y corre’. Me vestí como pude y salí de mi casa corriendo porque el agua me llegaba hasta la rodilla.»
Mari Carmen y Pepe Rodríguez, también de Manises, cuentan que estuvieron en el tejado de su casa desde las 8 de la noche hasta las 5:30 de la mañana, cuando fueron rescatados en helicóptero. «Cuando mandaron el mensaje de alerta, nosotros ya estábamos en el tejado. En ningún momento se nos dijo que desalojáramos las casas cerca del río», expresó Mari Carmen.
José Stiwart Camacho, ecuatoriano residente en España, comentó que estaba trabajando en una obra cuando el agua se llevó su auto con sus documentos en el interior. «Recibimos mensajes diciéndonos: ‘prohibido movilizarse, prohibido salir’, pero ya era demasiado tarde, todos estábamos acorralados en la riada», explicó.
España enfrenta una de las catástrofes naturales más graves de su historia, y la solidaridad y el apoyo mutuo se han convertido en elementos esenciales en estos momentos difíciles.
NAM/ Joseni Luzardo
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp
