viernes 5 de junio de 2026

¡UN DÍA COMO HOY! 28 de septiembre, en 1916 nació Leonardo Ruiz Pineda

Leonardo Ruiz Pineda (Rubio, estado Táchira, 28 de septiembre de 1916 – Caracas, 21 de octubre de 1952), fue un abogado y político venezolano, uno de los fundadores del partido Acción Democrática (AD), su Secretario General y máximo dirigente de la resistencia clandestina socialdemócrata entre 1949 y 1952, contra la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez.

En el año 1952 se endurecen las condiciones para el ejercicio de labores políticas clandestinas, aumenta la represión y aumenta el número de presos políticos. Luego del asesinato del Coronel Carlos Delgado Chalbaud, presidente de la Junta Militar, el nuevo Presidente Coronel Marcos Pérez Jiménez se dispuso a legitimarse por medio de una Asamblea Constituyente, para cuyos comicios se organizaron elecciones pautadas para el 30 de noviembre de 1952. Acción Democrática llamó a la abstención y promovía actividades conspirativas y de calle para evitar la asistencia y la consumación del evento electoral.

En esa labor sería sorprendido Ruiz Pineda el 21 de octubre de 1952: al dirigirse a una reunión con otros dirigentes, es interceptado por miembros de la Dirección de Seguridad Nacional, policía del régimen, produciéndose un confuso incidente en el que resulta muerto producto (se presume) del fuego cruzado originado en la balacera entre sus acompañantes y los policías.

Otra versión de su muerte es que según algunos relatos (entre ellos la entrevista realizada a Pedro Estrada por Agustín Blanco Muñoz) la reunión era entre Ruiz Pineda y la Seguridad Nacional para informarle que su propio partido lo quería muerto debido a la popularidad que había alcanzado en la clandestinidad. Esta popularidad provocaba recelo entre miembros de Acción Democrática que se encontraban en el exterior entre ellos Rómulo Betancourt. Durante el encuentro se provoca un enfrentamiento armado (debido a que ambos bandos estaban fuertemente armados) en el cual Leonardo Ruiz Pineda resulta muerto.

Su muerte y las condiciones de la misma han sido motivo de discusión por muchos años, por estar relacionada a delaciones, espionaje y presuntas traiciones. De hecho, algunos han llegado a asegurar que su muerte se produjo por disparos provenientes de sus compañeros, sin que esta versión (difundida por el propio gobierno de Pérez Jiménez) haya podido comprobarse nunca. Lo que sí es cierto, es que después de su muerte nada sería igual para su partido, este perdió a uno de sus líderes más comprometidos para el momento. Su asesinato levantó protestas de presos políticos y dirigentes de todas las tendencias opuestas al régimen, y fue motivo de desaliento en las filas de AD, que pasaría a ser dirigida desde la Secretaría General, por Alberto Carnevalli.

NV1/Agencias