Dos mil bolívares cuesta una pipa de agua, desde este semana, en el municipio San Francisco, moradores se quejan por el abuso de los expendedores del vital líquido, que cada 15 día pretenden aumentar el costo, sin la aprobación de la municipalidad sureña.
En zonas de las parroquias San Francisco, Francisco Ochoa, Los Cortijos, José Domingo Russ, donde no llega el agua, los vecinos se quejan por los precios especulativos de los surtidores a través de camiones cisternas, que cada semana aumentan.
Una de las parroquias más afectadas por la escasez de agua es Francisco Ochoa, al norte de San Francisco, donde en algunos sectores tienen más de 20 años que no les llega el agua, como el caso de El Manzanillo, donde el vital líquido brilla por su ausencia y donde los camioneros de cisternas quieren cobrar según sea su gusto.
Maritza Peña relató, que esta semana le dieron con un «martillo» a su economía familiar, puesto que la pipa de agua de 1500 bolívares, precio que tiene sólo 15 días, fue pasado a dos mil bolívares, por lo que advirtió que ahora tendrán que usarla a cuenta gota, para rendirla un poco más y más cuando el tanque de su casa es de 25 pipas, por lo que el costo para llenar el tanque le equivale a una quincena.
Por su parte, Juana Mancilla indicó, que amaneció sin agua en su casa, y cuando paro un camión para comprar agua el tipo le advirtió del nuevo precio, por lo que ella le dijo que no tenía esa cantidad, pues no contaba con el aumento, el conductor de la unidad hídrica le dijo, «por 1.500 no le lleno la pipa a nadie» y la dejó con su envase vacío.
Las ciudadanas hicieron un llamado al alcalde Omar Prieto (@OmarPrieto_PSUV), para que tome cartas en el asunto y que no quede en «bla, bla», pues destacaron que siempre que anuncian el aumento, hacen operativos para poner en cintura a estos abusadores, pero al final las autoridades se hacen a la vista gorda y permiten que estos vendedores de agua «cobren lo que le da la gana».
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