Las subastas de mercado abierto combinadas del Banco Central de Venezuela (BCV) han permitido drenar liquidez en lo que va de año, entre las Operaciones de Absorción Extraordinarias y los instrumentos financieros “Directo BCV”, por el orden de los 594 millardos de bolívares.
En el caso de las Operaciones Extraordinarias de Absorción, solo en el mes de septiembre han colocado 60 mil millones de bolívares, que sumadas a los anteriores ocho meses concentran Bs 555 millardos hasta ahora.
Por su parte, los Bonos “Directos BCV” captaron durante el noveno mes del año cuatro millardos de bolívares, que ubican estas subastas en Bs 39 mil millones en 2017.
Las primeras convocatorias del BCV se ejecutaron incluso al cierre del año 2016, con su posterior asignación al inicio del 2017. Hasta el momento, las Operaciones de Absorción han sumado 37 transacciones y los Directo BCV, 39.
El año pasado, unidas ambas operaciones se ubicaron en 700,7 millardos de bolívares. Las de absorción, en primer lugar, totalizaron de acuerdo a referencias oficiales del propio ente emisor, Bs 647, 7 millardos; y los “Directos BCV” completaron con 53 mil millones de bolívares.
Incidencia real
De manera oficial, el ente rector utiliza estos mecanismos, en manos del público en general, con la finalidad de esterilizar la liquidez excedente y controlar la inflación de manera progresiva, en favor del fortalecimiento económico.
Sin embargo, diferentes especialistas sobre el tema han resaltado que el problema implícito de tales procesos se centra en que tienen un costo y “su aplicación a largo plazo contribuye a agravar el problema” que procura corregir.
Entre otros, explican, “porque debe pagar un rendimiento por los recursos que capta al amparo de esa política y, cuando se produce el rescate de este, lo intereses pagados se suman a la liquidez excedente, ampliándola”.
NV1 / El Universal
