Irma no se ha hecho de rogar.
Así de inundadas aparecían las calles del centro de Miami después del paso del huracán.
Mientras, en el resto del estado de Florida, alrededor de 1,6 millones de personas se han quedado sin servicios básicos a causa de los efectos de la tormenta.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) ha rebajado de 4 a 3 la intensidad de Irma, manteniendo de todas formas la alerta por la peligrosidad de los vientos, que pueden alcanzar los 200 km/h.
Una idea de lo que se vive al sur del estado aquí en Florida pic.twitter.com/XqRvfDO7aw
— Sergio Ruiz Torres (@ruizsergio) 10 de septiembre de 2017
NV1
