A mis dos años de edad perdí a mi familia en una masacre de la guerrilla”. Así empezó su relato Claudia Yesenia García Ramírez, una joven de 13 años que hoy vive en los Hogares Infantiles San José, lugar visitado por el Papa durante su agenda en Medellín.
Y continuó: “A mi tía se le cerró el mundo y no sabía qué hacer porque quedamos 10 niños entre 2 y 8 años para sacar adelante, pero Dios es grande, se dio cuenta de la obra de la Arquidiócesis de Medellín, los Hogares Infantiles San José, y acudió a Monseñor Armando Santamaría, pidiendo ayuda. Él nos recibió a todos en los hogares, como nuestra segunda familia”.
Contó que los Hogares Infantiles le cambiaron la vida y le dieron una segunda oportunidad. “Tenemos todo lo que necesitamos para ser felices: la fe, calor de hogar, buena formación, salud, alimento y estudio. Gracias a la ayuda de Monseñor Santamaría estoy en la Normal Antioqueña en el grado octavo, preparándome para ser maestra y enseñar los valores que he aprendido.
