El papa Francisco se puso del lado de las víctimas del conflicto armado y exigió “verdad y justicia” para que Colombia pueda reconciliarse y cerrar el ciclo más prolongado de violencia en el continente americano.
Desde Villavicencio, una zona castigada por la guerra interna donde cerró su tercer día de visita al país, Francisco abrazó a quienes han sufrido el enfrentamiento de más de medio siglo del Estado con guerrillas, paramilitares y narcotraficantes.
“Resulta indispensable también asumir la verdad (…) La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Juntas son esenciales para construir la paz”, dijo el pontífice.
En un emotivo acto, escuchó cuatro testimonios desgarradores de la violencia bajo la efigie del Cristo de Bojayá, mutilado durante la masacre de 79 civiles que se resguardaban en un templo de combates entre los rebeldes de las FARC y los paramilitares.
NV1/AFP
