jueves 4 de junio de 2026

¡5 PUNTOS CLAVE! Oliveros explica las consecuencias del bloqueo de EEUU al gobierno de Maduro

A pesar de que luego de la decisión de Estados Unidos de imponer un bloqueo sobre los activos del gobierno de Venezuela y la alarma que se ha generado con ello en la opinión pública nacional por la percepción social de que se trata de un bloqueo total contra el país, el economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, explicó el alcance y las consecuencias económicas que podría tener esta medida sobre el grupo político en el poder y, muy probablemente, sobre la crisis actual de la nación.

En un hilo de comentarios publicados en su cuenta de Twitter, el experto aseguró que esa orden ejecutiva, que autoriza a congelar todas las propiedades y activos de Venezuela en EE.UU., posee medidas que «están pensadas para impactar el margen de maniobra financiero y comercial que tenía el gobierno de Nicolás Maduro en los últimos meses».

Esto implica que ahora los grupos de presión y estructuras monopólicas, según analistas, asociadas al gobierno de Maduro no podrán acceder a capitales que movilizaban a través del sistema financiero internacional.

«Hay efectos colaterales sobre el sector privado, pues se eleva la percepción de riesgo de hacer transacciones con Venezuela. Sobre todo ante la dificultad del sistema financiero internacional de discriminar si una operación beneficia o no al régimen. Pagan justos por pecadores», dijo Oliveros.

Esa consecuencia generaría entonces que los bancos corresponsales podrían denegar transacciones y transferencias de capital hacia empresas privadas que muevan sus fondos fuera del sistema bancario venezolano, lo cual podría afectar sus operaciones internas, sus flujos de caja y eso tendría un impacto en la dinámica económica nacional, ya golpeada, ante una profundización del deterioro del sector de empresas grandes que aún trabajan en Venezuela.

«Aumentará la propensión del gobierno de Maduro a realizar cada vez más transacciones de venta de crudo y metales en efectivo, especialmente euros, con toda la opacidad que eso implica. Es sabido que en los últimos meses el pago en efectivo a contratistas del Estado se ha incrementado», precisó.

Oliveros prevé que la administración financiera de Maduro tratará de hacer operaciones fuera del sistema financiero y de los bancos corresponsales, es decir, sin dinero electrónico, sino más bien dinero en efectivo y no en dólares, sino en euros u otras divisas. No se descarta que los principales beneficiarios de esas transacciones sean Rusia, China y Turquía.

«Le dará más peso a las actividades ilícitas que han proliferado en los últimos meses en Venezuela, con impacto en la circulación de divisas (en efectivo). Así tendremos una economía más primitiva, y que se mueve principalmente en negro y en informalidad».

Este punto es fundamental, pues significa que podría abrirse un nuevo espectro en la economía venezolana, en el cual haya una mayor circulación y flujo de divisas en efectivo desde los grupos económicos más altos hasta sus asociaciones con empresarios y cadenas de negocios que mantengan operaciones en varias partes del país.

«Acentuará la caída de las importaciones (y su subestimación) y también de la actividad económica mientras no se normalice la situación política. Para este año, el FMI estima una caída de 35 % y nosotros en Ecoanalitica previendo que el conflicto político escale la vemos en 39,9 %», precisó.

Es decir, si la incertidumbre política aumenta, las expectativas económicas serán más negativas y más empresas podrían seguir cerrando operaciones, produciendo menos, así como también podría incrementarse el éxodo y la ola migratoria masiva de venezolanos.

«Por último, esto es un juego del gato y el ratón, el régimen de Maduro continuará en su esfuerzo para conseguir mecanismos sofisticados (y otros no tanto) de ingeniería financiera para eludir las sanciones y los EEUU cada vez que los descubra, cerrándole la vía».

De tal forma que es una estrategia política de presión financiera que reduce el margen de maniobra del Gobierno, pero no garantiza un colapso en su funcionamiento y en su subsistencia como grupo de poder con control territorial y militar aún presente en todo el país.

«El problema con esto es que no implica una solución al problema venezolano en el corto plazo, pero con una economía destruida y primitiva. Con todo lo que eso implica», sentencia Oliveros.

NAM/Ricardo Serrano