Según lo informó el subdirector en funciones de la Patrulla Fronteriza, Ronald Vitiello, la frontera entre México y Estado Unidos no tendrá ningún tipo de muro a lo largo de 209 kilómetros, esto debido a la existencia de hitos naturales, como ríos o precipicios, explicó Vitiello que de momento, el Gobierno de Donald Trump ha decidido que «No es práctico ni necesario» construir una barrera física en 209 kilómetros de los 3.180 que separan Estados Unidos de México.
El Gobierno de Estados Unidos no se plantea erigir un muro en parte del río Bravo, uno de los mayores puntos de cruce de inmigrantes, que sirve de frontera natural entre el estado estadounidense de Texas y los mexicanos de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, según dijo Vitiello,
Tampoco habrá muro en el Parque Nacional Big Bend, situado en el suroeste de Texas y por donde es muy difícil cruzar debido a sus escarpados acantilados, según detalló Vitiello.
Asimismo planteó que el «Número dos» de la Patrulla Fronteriza ofreció también novedades sobre el proceso para elegir a la empresa que se encargará de construir el muro, que debe medir 9,14 metros de alto e incluir mecanismos para impedir la escalada de los inmigrantes y evitar la construcción de túneles por debajo.
En las próximas semanas, la Patrulla Fronteriza planea seleccionar entre «Cuatro u ocho prototipos» que se construirán uno al lado del otro en un área de San Diego (California) con los 20 millones de dólares que el Gobierno de Trump consiguió asignar para el proyecto este año.
Sobre las fechas, Vitiello dijo que la construcción de los prototipos comenzará «En verano«, pero rechazó especificar en qué mes pese a la insistencia de los periodistas.
«(El verano) algunos dicen que se extiende hasta septiembre«, se limitó a decir Vitiello, quien aseguró que el proceso va «Según lo previsto» a pesar de que a principios de año el Departamento de Seguridad Nacional dijo que los prototipos del muro comenzarían a construirse en julio.
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